Lata Escondes y escondes bien tus dientes, comes sin ellos, pero igual te alimentas. Cada favor de la naturaleza tiene su precio, cada aliento sesgado, cada luz opacada. Esperas, manipulas objetos, animas patrones y parámetros especializados, te olvidas de ti. De los otros te olvidas como unión de uniones que somos y así todos infinitamente, lo olvidas.
Ergosfera Abierta una cajita de suicidio, bueno, ya sabes, no tienes mucho tiempo. Como cuando sientes la muerte llegar, caerte por ejemplo así de súbito, congelante, llenando tu pecho en orgásmico aliento. Y caes y no dejas de caer entre que se te detiene el corazón y se abre el sifón de la novedad. O desdoblada en cualquier fuga la razón. El corazón generando el tempo latido, la narración de las aves, quiero decir de las palabras, las olas… La negra mancha allá arriba.
Ángel 2987 Dos días antes de la noche del olvido pudimos llegar. Lo que sé es algo fijo derivado del tiempo en el cual me entrenaron para sucumbir en este pretérito. En el simple arte de la palabra impresa; el orden de las cosas para el mandril promedio. Aunque siendo del futuro éste de aquí. Ahorita las patrullas anti-ovnis sobran. Suficientes miserias vividas. Mucha mierda fue tragada por nuestros antepasados. Ahorita se vive mucho mejor, da gusto.


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